El local se encuentra dentro de un edificio destinado a oficinas, en el que la presencia de luz natural es bastante limitada por su gran profundidad y disponer únicamente de un frente con ventana exterior.

La propuesta intenta favorecer el ingreso de luz natural mediante la separación de usos con mamparas de vidrio. La transparencia entre estos ambientes y la instalación de espejos en zonas específicas, aportan una sensación de amplitud en el espacio.

​La sala de juegos es la actividad principal y se ubica en la zona más visible desde el exterior. Desde el acceso al local, el falso cielo con paneles circulares de diferentes tamaños y colores sirven de guía para acceder una vez en el interior del edificio y conducirte hacia el espacio principal.

Desde el acceso al local, pueden apreciarse en el techo los paneles circulares de tamaños y colores diferentes que se extienden desde la sala de juegos hacia el propio ingreso y que sirven como reclamo para conducirte hasta ella.

El falso techo no solo trata de ser un elemento estético o rememorar una geometría infantil, sino funcional desde el punto de vista acústico y para disimular las instalaciones más visibles.

PROYECTO FINALIZADO