La propuesta tiene como origen la exigencia del cliente en cuanto al uso de los espacios y sus posibles modificaciones en función a las necesidades de la oficina.

 

Al ser un espacio de alquiler, se pretenden optimizar al máximo las instalaciones existentes para evitar obras complejas de adaptación. La división física de áreas se reduce a dos espacios de gerencia mediante mamparas de vidrio que permiten la entrada de luz natural en el resto de la oficina sin obviar la privacidad requerida y el mueble que divide la sala de reuniones del área administrativa que intencionadamente no llega al nivel de techo permitiendo así el aprovechamiento de más luz natural hacia el interior.

 

La idea principal es que se mantenga la sensación de amplitud en la oficina, distribuyendo y tratando los espacios de tal forma que no sean habitáculos aislados.

Los muebles organizan el resto de áreas permitiendo en un futuro la modificación de las mismas. Su diseño bicolor en madera natural de cedro y paneles color blanco nieve, buscan aportar un grado de calidez en el ambiente sin dejar de ser divertidos. El relieve en ciertas ubicaciones de los muebles, pretende ser un detalle personalizado que aporte dinamismo visual a un espacio monocromático y amplio, de carácter frío e impersonal como suele ser en este tipo edificios de oficinas masivas.